Guía completa
Un sistema que solo actúa una vez, pero debe funcionar siempre
El airbag se activa exclusivamente en un accidente, pero tiene que responder sin fallo la única vez que hace falta. Cuando la centralita detecta una avería, desconecta el sistema por completo para evitar disparos accidentales: prefiere no dispararse a dispararse cuando no toca. El problema es que, si sucede una colisión de verdad, tampoco se activa. Por eso una luz de airbag encendida no es una avería para posponer.
El cableado bajo el asiento, la causa más repetida
Buena parte de los avisos que vemos en taller vienen del mazo de cables que pasa bajo el asiento del conductor. Ese cableado se mueve con cada ajuste de posición del asiento —adelante, atrás, altura, inclinación—, y tras muchos kilómetros los hilos internos se van rompiendo hasta cortarse. Por ahí pasan el sensor de ocupación del asiento, el pre-tensor del cinturón y, en algunos modelos, el airbag lateral. Reparar el empalme suele resolver el error por 90-180 €, sin necesidad de tocar nada más caro.
Pre-tensores que dan avería sin estar rotos
Otro grupo de casos habitual: el pre-tensor del cinturón marca un código de fallo sin estar realmente defectuoso. Puede ser un sensor interno errático, un conector con algo de humedad o un problema de codificación tras alguna intervención previa. A veces basta con limpiar el conector y resetear; otras veces hay que sustituirlo, entre 250 y 500 €.
El módulo, caro pero poco frecuente
El módulo central falla menos que el resto de componentes. Cuando lo hace, suele deberse a humedad —filtraciones de agua hacia el suelo del coche— o a un impacto previo que activó el sistema sin resetear correctamente después. Sustituirlo cuesta entre 400 y 1.200 €, y siempre requiere codificación posterior.
Después de un accidente con disparo
Si el airbag se ha disparado alguna vez, hay que sustituirlo (es de un solo uso), reponer los pre-tensores que se activaron (también de un solo uso), revisar los sensores de impacto y resetear el módulo —que en algunos coches guarda el registro del disparo de forma permanente y necesita sustituirse. Es una reposición completa del sistema, con coste variable según el alcance del accidente.
Codificamos siempre con diagnosis profesional tras cualquier sustitución. Sin ese paso, el módulo principal sigue sin reconocer el componente nuevo y el error persiste, aunque la pieza esté bien montada.