Guía completa

Un servicio donde la paciencia pesa más que la rapidez

Restaurar un coche clásico invierte las prioridades habituales de un taller: no importa entregarlo rápido, importa hacer cada fase bien, respetar la originalidad cuando es posible y dejar constancia fotográfica de todo el proceso para el historial del vehículo.

Los motivos de quien trae un clásico varían: algunos buscan recuperar el valor de un modelo que se revaloriza con el tiempo, otros lo hacen por valor puramente sentimental — el coche del padre, el primer coche, un modelo con el que se aprendió a conducir. En ambos casos aplicamos la misma filosofía: trabajo meticuloso, documentación rigurosa y decisiones tomadas junto al cliente, no impuestas.

Tres niveles de restauración

Estética parcial (1.500-4.000 €): intervención en zonas concretas — eliminación de óxido localizado, pintado de las piezas afectadas o del coche completo, recuperación de cromados visibles, gomas exteriores nuevas.

Mecánica más estética (4.000-10.000 €): además de lo anterior, revisión y conservación de la mecánica — aceites, filtros, gomas de correas y latiguillos, sistema eléctrico, frenos y dirección. El coche queda listo para un uso ocasional con garantías reales.

Integral tipo concurso (8.000-25.000 €+): desmontaje total, restauración o sustitución de cada componente, búsqueda de piezas originales, pintura con el código exacto de época, tapicería con tejidos correctos y documentación completa. Pensada para exposiciones y concursos de elegancia.

Lo que más condiciona el trabajo: las piezas

Algunos modelos tienen un mercado de repuestos activo; otros presentan verdaderas dificultades, y encontrar una pieza concreta de un modelo poco común puede llevar semanas o meses. Cuando no hay pieza original disponible, valoramos junto al cliente tres alternativas: stock antiguo nunca usado, reproducciones certificadas de calidad, o piezas usadas procedentes de un coche equivalente en buen estado.

Originalidad frente a uso real

Es una decisión que se toma siempre con el cliente delante: máxima fidelidad al original —mecánica de época aunque sea menos fiable, pintura con el código exacto, tapicería de la época— o un cierto compromiso práctico —filtros más eficientes, gomas modernas equivalentes, pintura con tecnología actual más duradera— que mantiene la esencia clásica pero da un coche más fiable para el uso diario.

Documentación de todo el proceso

Un registro fotográfico exhaustivo, antes, durante y después de cada fase. Sirve como historial del coche si algún día se decide vender, como referencia para intervenciones futuras y, en la práctica, como la mejor forma de que el cliente vea el progreso real de un trabajo que no se completa en un día.